Empecemos por la empresa.
Caudal trabaja por empresa, no por persona. Todo lo que cargues queda aislado en este espacio y solo lo ven los usuarios que invites.
Tus reglas de liquidez.
Con esto Caudal sabe cuándo avisarte. El mínimo operativo es el piso de caja que tu empresa no quiere perforar — el colchón para sueldos, impuestos y un imprevisto.
¿Dónde está tu plata?
Marcá los bancos donde la empresa tiene cuentas. Sin vueltas sobre cómo se actualiza cada uno: hoy no existe una conexión bancaria universal en Paraguay, así que cada cuenta queda etiquetada según cómo llegan sus datos — y esa etiqueta se ve siempre al lado del saldo.
El banco expone los movimientos y se sincroniza varias veces al día.
Subís el extracto (Excel, CSV o PDF) y Caudal lo lee y concilia.
Cargás el saldo y los movimientos a mano. Se muestra la fecha del último dato.
Subí lo que ya tenés.
No hace falta un sistema nuevo para empezar: con el extracto del banco y la planilla de cobros y pagos ya se arma la primera proyección. Lo que falte se carga después.
Arrastrá tus archivos o elegilos
Extractos bancarios · planilla de cuentas por cobrar y pagar · calendario de préstamos · exportación de tu sistema de gestión
Formatos: .xlsx .xls .csv .pdf .txt — hasta 25 MB por archivo
La demo trae una empresa distribuidora paraguaya ya cargada: 5 cuentas, 98 movimientos de los últimos 90 días, 26 facturas por cobrar, 14 por pagar, 8 obligaciones recurrentes, compra de mercadería semanal, 3 líneas de deuda y 3 inversiones.
Quién entra y qué puede hacer.
Cada acceso queda en el historial. Nadie puede ejecutar pagos desde Caudal — los permisos definen quién ve, quién carga datos y quién aprueba supuestos y escenarios.
Ve todo, aprueba escenarios, no carga datos.
Carga cuentas, cobros y pagos; crea escenarios.
Concilia y corrige movimientos; no ve escenarios de deuda.
Mira paneles y reportes. No modifica nada.